Gracias a Dani (Pua) Rodríguez he descubierto a mi otro yo en Internet. Esto me ha recordado un monólogo que aparece en un cómic de Harvey Pekar. En el monólogo, que también formó parte de la película que hablaba de su vida “American Splendor”, Harvey se pregunta quién es tras hacer un repaso a todos los Harvey Pekar que encuentra en el listín telefónico. Hoy en día, el listín bien se puede sustituir por el buscador de Google. Introduces tu nombre, algo que todos hemos hecho, y buscas a tu otro yo en esos universos paralelos. Eso he hecho y esto es lo que he encontrado. Estas son mis otras vidas. Este es Amalio Rodríguez.

Es 2014, me acaban de nombrar CTO de Iberdrola. La responsabilidad y el estrés de mi nuevo puesto no es lo mejor para mis planes de engordar un poco. Todos me dicen que estoy muy delgado, pero de momento, tendré que empezar a comer grasas más adelante, tal vez cuando me jubile.

Marzo de 2011. Estoy en Humanes, Madrid, mi partido el CSH está en el ayuntamiento y yo ejerzo de concejal. Estudié derecho y me casé hace un año, en esta vida aún no me planteo tener hijos. Me asomo a la ventana de mi despacho en el consistorio y pienso lo mucho que me apetece tomarme algo, como cuando en la facultad bajaba a la cafetería con mis compañeros y pasábamos horas arreglando el mundo o la alineación de la selección española de baloncesto. Hoy anuncio mi decisión, dejo mi acta de concejal, no estoy de acuerdo con la actitud del alcalde, formaré mi propio partido.

Noticia del anuncio de mi candidatura por CDS en Humanes.

Pero eso no es posible porque ahora es 2004, vivo en Arévalo, regento una  cafetería en el número 43 de la Avenida Emilio Romero, nuestra especialidad son las tapas. Cojo aire mientras sirvo una caña y el aroma que me llega está lejos del propio del local. Huelo a hierba mojada, noto como si una brisa me golpease la cara. Una brisa que huele a mar. Cierro los ojos y veo un prado que se eleva sobre el cantábrico, un prado en el que me gustaría correr.

La dirección de mi negocio en mi otra vida.

Tengo 9 años. Es 1898. Corro, juego, río… me gusta. De mayor quiero ser médico, estudiaré en la Universidad de Barcelona y trabajaré en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, pero eso será dentro de unos años, ahora tengo tiempo de correr y de jugar aunque ya es hora de ir a clase.

Mis estudios y trabajo en mi vida que arrancó en el siglo XIX.

Enero de 1907, estoy sentado frente a la mesa de mi despacho en el Ministerio de Instrucción Pública, soy el titular de la cartera, y estoy a punto de firmar un Real Decreto para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Apoyo la pluma y estampo mi firma, ya está. Algo me distrae, un grito, sí, alguien me llama, alguien repite mi nombre.

La noticia de mi firma, en el Real Decreto, como ministro en 1907.

Estoy sudando, me pesan los brazos ¿Qué es lo que llevo en ellos? ¡No! el cuerpo ensangrentado de una niña de 8 años. La sostengo, no sé dónde voy, creo que la he matado yo. Sí, una bala perdida de mi pistola. La niña se cruzó en un tiroteo entre bandas. Ahora corro con su cuerpo casi muerto… no sé adónde. Me cruzo con alguien, es su padre, se la entrego, alguien grita mi nombre”¡Amalio!” y yo corro. Es domingo, 20 de diciembre de 2009, estoy en Bermúdez y mientras corro sólo veo la cara de la niña, su cara de 8 años, sin vida. Al fondo suena un estruendo extraño, deben estar disparándome. Pero es más como un cañonazo, seguido de otro y otro y otro más. Un golpe seco me despierta de mi ensoñación.

Es 1965, verano, soy soldado de infantería en Vietnam, levanto la cabeza, algo golpea a mi compañero, como el bocado de una serpiente, como un pinchazo leve pero ardiente que cruza su pecho y le lanza al suelo como si un marionetista le hubiese cortado las cuerdas que le unían a la cruceta. 21 de los nuestros mueren.

Listado de los veteranos que participaron en la batalla del valle de la Drang en Vietnam.

Es 17 de diciembre de 2004, estoy en mi casa, quiero encontrar a mi compañero Delbrey, que luchó a mi lado en 1965. Mi hijo Dan utiliza internet, un invento imposible del siglo XXI, para encontrarle. Cruzo los dedos y espero noticias.

Petición de información de Dan Rodríguez, en una web de veteranos de Vietnam, sobre Delbrey, el amigo de su padre Amalio Rodríguez.

Es abril de 2012, creo formatos para televisión, escribo guiones, estoy acabando una obra de teatro que se estrenará en verano y un libro que se publicará en breve, también soy profesor de guión en la Universidad. Tengo tres hijos, y vivo con un ángel desde hace 13 años… Tal vez este sea yo, sólo tal vez, porque, al fin y al cabo… ¿Quién es Amalio Rodríguez?

Ahora es 2019 y sigo teniendo mis dudas.